rebollo

En estos días tan olímpicos es muy habitual escuchar los recuerdos de Barcelona 92, especialmente del fantástico encendido del pebetero con aquella flecha lanzada por Antonio Rebollo. Me resulta muy curioso que todavía haya gente que se pregunte si fue realmente como nos hicieron creer o había trampa de por medio. No es ningún secreto que efectivamente la flecha no cayó en el pebetero sino que simplemente pasó por encima y una tercera persona activó el encendido en el momento preciso. Así lo ha reconocido el propio Rebollo en diferentes ocasiones y hay numerosas imágenes y vídeos que lo confirman. ¿Por qué los medios todavía lo comentan como una especie de leyenda urbana? En una entrevista de hace un año comentaba lo siguiente:

“Me hubiera encantado que nos las hubiéramos jugado y que la flecha, en vez de pasar por encima del pebetero, hubiera entrado dentro. En el 92, había una persona sincronizada conmigo que pulsó un actuador mecánico cuando la flecha pasó por encima del pebetero”.

En China no han sido menos y también han acabado reconociendo que durante la, por otro lado impresionante, inauguración de Beijing 2008 no todo fue tan real como parecia. Algunas de las imágenes que se mostraron de los fuegos artificiales o esas huellas que caminaban por el cielo de la ciudad hacia el estadio olímpico fueron grabados en los días previos y las imágenes se intercalaron con la emisión en directo. Al final, estamos ante puro espectáculo y como en la magia lo importante es lo que percibimos, tampoco hay que darle mayor importancia supongo.